UKRAINE, KIEV, JUNE 2015

A continuación un resumen de la reciente conferencia abierta en Kiev:

La no permanencia es la realidad última de este mundo físico.  Estuve en Ucrania hace dos años, y desde entonces han cambiado muchas cosas. Desgraciadamente, estos cambios  son muy dolorosos y han causado mucha ira y odio entre las personas.
Es muy importante guardar el sentido de humanidad bajo cualquier circunstancia. Sin un sentido de humanidad, estamos perdidos. Sé que muchos de vosotros sentís ira y odio ahora. Pero no van a ayudaros en la solución de los problemas. Sabemos esto por los ejemplos que hay dentro de nuestras familias.
Sentir tristeza por la pérdida no es lo mismo que la ira.  Por favor, tratar de mantener un sentimiento positivo de humanidad.  En este caso, tendremos la oportunidad de avanzar. La ira y el odio son inútiles en sí mismos.  Todos podemos desarrollar el sentido de humanidad, y esto puede influir en el mundo.
Recientemente he terminado mi retiro personal, y he rezado en muchas ocasiones por Ucrania, por la humanidad.  Mi país es Tíbet. Ahora no puedo ir a mi país, pero siempre tengo la oportunidad de rezar por mi país y por la personas que allí viven. Esto me permite sentirme fuerte.
Todos habéis oído algo sobre el terremoto que se ha producido recientemente en Nepal.  Han muerto muchas personas y muchas están heridas, perdieron sus casas. Cuando esto sucedió estuve visitando los pueblos destruidos, y ayudando a las personas damnificadas llevándolas agua y otras necesidades básicas. Teníamos solamente una tienda pequeña donde estábamos sentadas unas cuarenta personas rezando, en el medio pusimos una vela, e hicimos una ofrenda de luz para aquellos que habían fallecido.  Esto es la práctica denominada Marme Monlam que también he enseñado a los Ucranianos en mi reciente visita.
De esta forma los conflictos unen a las personas. En esos momentos no hay ni pobre ni ricos, ni personas educadas o no, ni jóvenes o viejos. Todo el mundo unido en este sentido de humanidad, de amor y benevolencia. Confiamos en que, cuando toda la secuencia del terremoto se termine, las gentes reconstruyan el país con este sentido de humanidad en su interior,  y que no la hayan perdido.
En Ucrania veo una situación opuesta. En vez de unir a las personas, el conflicto está incrementando las emociones negativas como la ira y el odio dentro de vosotros. En realidad, esta es la razón por la cual las situaciones Nepalesa y Ucraniana son diferentes.  Nunca sabemos por qué ni cómo pasa todo. No sabemos por qué suceden las guerras. No es algo que sucede en un día. Las personas corrientes no saben exactamente lo que los políticos Rusos y Ucranianos deciden. Pero las gentes inocentes son las que sufren. No hay que mezclarse demasiado en la política. Tíbet también es un terreno de juego de interés político de muchos países, igual que Ucrania.  Es importante mantener la calma.
Pasamos mucho tiempo en nuestros trabajos para ganar dinero, trabajando ¿para qué?  La contestación es, para vivir. Lo que significa que nadie quiere morir. Así que damos un gran valor a nuestras vidas, y es mejor vivir sin emociones negativas en nuestro interior. Entonces, nos sentiremos más felices.
Tratemos de vivir con compasión. La ira y el odio no son repuestas apropiadas a las situaciones difíciles. Sé que hay conflictos incluso en el seno de las familias. ¿Por qué sufrís debido a estas influencias externas? Tenemos que mantenernos más cerca de los otros, no más lejos.  Por eso, al generar actitudes positivas interiormente podemos salvar el mundo.
Cuando estaba en retiro, había diferentes tipos de pequeños pájaros y animales que se me acercaban. No me tenían miedo. Lo cual significa que la situación externa responde a nuestro estado mental interior. Cuando somos amables con los otros, vemos la respuesta.
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Es fácil ser amable y compasivo con los otros cuando todo va bien en nuestra vida. Pero  en realidad esta no es la verdadera compasión. La verdadera compasión, amor y benevolencia se experimenta durante las situaciones difíciles. Así que, ahora es el momento de hacerlo así.  Es así, si vivimos con un gran sentido de humanidad, tratando a los otros con cariño y respeto, entonces los conflictos y las tragedias no sucederían en este mundo.
HAY UN PRACTICA BUDISTA ESPECIAL PARA ESTO. 
La práctica tiene dos etapas. La primera etapa es preparatoria. Por favor, dejar que la espalda se enderece, y dejar los pies tocar el suelo (si estáis en una silla) La mano derecha sobre el abdomen (no presionéis muy intensamente).
En la segunda etapa. Inspiramos el aire fresco, como un néctar que puede sanarnos. Espiramos todo el sufrimiento en el espacio. Por favor, vais a repetir esto muchas veces. Tratar de ser muy conscientes de deshaceros completamente de todo vuestro sufrimiento. Sentir cada emoción negativa y deshaceros de ella cuando espiréis.
Si queremos ayudar a los otros de esta manera, y no solo a nosotros mismos, hay otra versión de la práctica llamada Tonglen en el Budismo.
Instrucciones para Tonglen. La primera etapa es igual que la anterior (verla más arriba). La segunda etapa es que al inspirar toméis el dolor de aquellos que están sufriendo. Podéis imaginar una persona, o varias, o todo el territorio, todo el país, o todo el mundo. Y ahora al expirar dar todo lo bueno, las cosas positivas que podéis dar a los otros con amor y benevolencia. Tomamos las cosas malas y damos las buenas.  Esta práctica nos ayuda a entender que tenemos una tremenda bondad y que podemos generarla y darla a los otros. No tengáis miedo de poder dañaros con esta visualización. Tonglen no nos daña. Es una práctica muy potente para ayudar a los otros.  Por favor, hacerla por vuestro país.,
Rinpoche canta el MANTRA de la compasión  – Om Mani Padme Hung.
Rezo por vosotros, por vuestro país. Por favor mantener vuestra humanidad y actitud positiva, y confío en que vuestras dificultades pasen pronto y florezca la paz y la prosperidad. ¡Estoy con vosotros!— Dungsey Gyetrul Jigme Rinpoche
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